Después de la desaparición de la Jag Yu Wei, pareciera que
la estirpe de la vieja escuela se había agotado.
Afortunadamente, años antes de su muerte, los maestros Lei
Bu primero, y Lei Tchoy después, legaron sus conocimientos
a un descendiente de chinos, Faro González Argudín.
El maestro Lei Tchoy aceptó también algunos alumnos no
chinos, entre los que se encontraba el actual Profesor
Aníbal Rodríguez Reyes al que instruyó en el estilo Choy
Ka Kiin. En los inicios de los años noventa, este último
solicitó autorización del Maestro para abrir una pequeña
escuela de Choy Ka en la ciudad de Matanzas, capital de la
provincia del mismo nombre a unos 100Km de La Habana, la
cual perduró por apenas un año pues el Profesor Aníbal
decidió unirse a la Academia ”Nam Pai Kung Fú” del Maestro
Wong Yi Man como instructor del estilo Fat Ka Kiin, por lo
que quedó interrumpida la sucesión del Choy de Jag Yu Wei.
Mientras tanto, un antiguo alumno que había logrado
apropiarse durante el año de existencia de la escuela
matancera de algunos conocimientos del estilo Choy, y que
también se había integrado a la ”Nam Pai”, Yhanco Monet
Rodríguez, comenzó a instruir a Carlos Abel Olivera
Rodríguez en los estilos Choy Lei Fat y Hung Ka Kiin,
hasta que posteriormente lo guió en sus primeros pasos por
el Choy Ka Kiin.
Después de haber culminado sus estudios de Choy Ka con el
profesor Yhanco Monet, en el año 1999, y ansioso por
aumentar sus conocimientos, Carlos A. Olivera se presenta
ante el profesor Aníbal Rodríguez, quien lo acepta como
alumno en su escuela de Fat Ka. Con el paso del tiempo, el
profesor Aníbal comenzó a instruirlo en el estilo Choy Ka
Kiin del Maestro Lei Tchoy, específicamente en el uso del
bastón de Siu Lam y los cuchillos mariposa.
En el año 2001, el Profesor Aníbal Rodríguez recomienda a
Carlos A. Olivera para que visite en el Barrio Chino de La
Habana a su ”Hermano Mayor” Faro González, quien fuera el
discípulo más cercano del Maestro Lei Tchoy en sus últimos
20 años de vida. El Profesor Faro González instruyó a
Carlos A. Olivera en las técnicas de Doi Kung (energía
interna), la filosofía de vida y de combate del Choy Ka
Kiin más tradicional, y además, lo puso en contacto con la
historia de la Jag Yu Wei.
Durante la segunda mitad del 2000, en la búsqueda de otros
practicantes del estilo Choy, Carlos A. Olivera conoce por
medio del Internet al Sifu Adolfo Alstersund, peruano
radicado en Suecia, maestro en el estilo Choy Ka Kiin de
la región de Chung Shan, el cual lo acepta como discípulo.
Comenzó así un intercambio que trajo a 20 jóvenes
practicantes del estilo Choy a Matanzas y gracias al cual
ambas escuelas, en Estocolmo y Matanzas, mantienen un
fructífero e intenso intercambio con vistas a conservar y
expandir el estilo Choy Ka.
Hoy en día el estilo es conocido en Cuba sólo por tres
personas: Faro González Argudín, Aníbal Rodríguez Reyes y
Carlos Abel Olivera Rodríguez, y sólo se practica en la
Lei Tchoy Choy Ka Kung Fú, escuela a cargo de este último,
nombrada así en honor del Maestro Lei Tchoy.