La provincia de Kwong Tong ha sido, al menos en los
últimos siglos, el suelo más fértil para el surgimiento de
estilos de Kung Fú, fundamentalmente estilos de familia
cuyas técnicas se han conservado celosamente de generación
en generación como un legado de los ancestros. Este es el
caso del Choy Ka Kiin, nombre que significa ”Puño de la
Familia Choy”. La mayoría de las fuentes reconoce como su
creador a Choy Kau Yi, aunque otros entendidos mencionen a
Choy Fook el ”Monje de la Cabeza Quemada” o a Choy Pak
Tat. Es uno de los estilos de las ”Cinco Familias” del Sur
de hina: Hung, Mok, Lau, Lei y Choy.
De estos cinco estilos sólo el Hung Ka Kiin logró
expandirse considerablemente debido a su vínculo estrecho
con las revoluciones en el sur de China contra la dinastía
manchú de los Ching en las que participó su creador Hung
Hei Kung o Hong Xi Kuan. Los otros cuatro estilos no
corrieron la misma suerte y hoy en día es muy difícil
encontrarlos en su estado original, tal es el caso del
estilo Lau Ka Kiin, cuyas formas se han incluido en el
estilo Hung; del estilo Lei, cuyas técnicas han sido
incluidas en el Choy Lei Fat y del propio estilo Choy,
cuyas técnicas, formas y filosofía han pasado a formar
parte de estilos como el Chow Ka, Jow Ka, Choy Lei Fat y
Wing Chung.
Actualmente el Choy es un estilo prácticamente
desconocido, y sólo tenemos noticias de que se enseñe como
sistema en Perú (Sociedad Chung Shan), Suecia (Choy Gar
Kung Fú Klubben) y Cuba (Lei Tchoy Choy Ka Kung Fú). Está
envuelto en un halo de misterio y secreto, y si bien es
mencionado en casi todas las historias del Kung Fú del Sur
de China casi nadie tiene conocimiento a ciencia cierta
sobre sus formas y técnicas.
Técnicamente el Choy es un estilo medio-corto, basado en
los movimientos de la rata y la serpiente y es famoso por
sus ágiles desplazamientos. Existen diferentes tendencias
y modalidades dentro del mismo estilo, la que se practica
en Matanzas se distingue por sus bloqueos en ”gancho”, el
puño con el segundo nudillo de la mano o “puño de
serpiente”, el amplio uso de las posturas ”Pen Kai Ma” o
caballo agachado, “Sam Ko Ma” o caballo de los tres
ángulos y la preferencia por pateos en diagonal. Fue
introducido en Cuba por el Maestro Lei Tchoy en el primer
cuarto del siglo XX y salvo un año en el que se enseñó
abiertamente a alrededor de 40 estudiantes, jamás ha
contado con más de cinco practicantes por generación, lo
que lo hace un arte exclusivo y exótico para la mayoría de
los artistas marciales.
Es por eso que sin importar en qué país se encuentre la
escuela, la enseñanza del Choy siempre ha tenido como
precepto fundamental la elevada moral, la ética, la
humildad y la responsabilidad para con los demás seres
humanos.